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1 min de lecturaplongée, matériel

Preparar una inmersión fotográfica

Bajo el agua, todo se decide antes de entrar. Lista de comprobación del material, gestión de la autonomía y compromisos de iluminación.

Una inmersión fotográfica lograda se decide en el pantalán, no a treinta metros. Una vez cerrada la carcasa, ya nada se puede modificar.

La lista de comprobación

  1. Juntas tóricas limpias, engrasadas, inspeccionadas con linterna.
  2. Baterías al 100 %, tarjetas formateadas, un segundo juego en la caja.
  3. Ajustes preprogramados: f/8, 1/160 s, ISO 200, flashes en manual a 1/4.
  4. Prueba de estanqueidad a poca profundidad antes de descender.

El agua se come los rojos

A partir de cinco metros, el rojo desaparece. Dos soluciones: devolver la luz con flashes, o asumir una imagen azulada y trabajar la textura. Los flashes se colocan bien separados de la carcasa para evitar que las partículas en suspensión devuelvan la luz hacia el objetivo.

Gran angular, siempre

Cuanto más gruesa es la capa de agua entre el sensor y el sujeto, más se hunde el contraste. Un ojo de pez a veinte centímetros de una gorgonia dará siempre una imagen más nítida que un 50 mm a dos metros.